“Supongo que ahora mismo ha cambiado tu idea de la television, ¿no?”
Tenia razon. El hombre con quién estaba cocuneando desde dos dias tenia razon. Por primera vez desde seis o siete meses que nos conociamos tuve la suerte de verlo cocinar. Tenia ganas de cocinar algo, tenia hambre. Solo, tenia ganas de compartir. Estaba muy inspirado. Cuando se puso a improvisar la comida, vi como el momento lo transporto. Hacia un nivel mas alto. Concentrado en la tasca. Estaba muy guapo, muy vivo. El corazon y los sentidos abiertos, los ojos feliz. Intenté como puse ayudarle un poco. No necesitaba mucha ayuda. Lo controlaba todo. Cuando puso los ultimos trozitos de lomo curry, pimiento, patatas en segundo plato y llevo, la sonrisa en la cara, el wok hacia el fregadero le pregunté:
¿Como, donde has aprendido a cocinar?
Yo cocinaba desde hacia poco tiempo. Desde poco tiempo habia entendido la sensacion agradable que se puede sentir al cocinar con creatividad. Mi amigo tuvo una sonrisa que me confirmo que le habia gustado la pregunta.
He trabajado en un restaurante yo
Pero quien, como. Yo queria saber todo. En este momento se puso mas serio. Y me dijo:
“pues, estaba siempre solo en casa y aprendi a cocinar poruqe sino no comia. Cosas simples, espaguettis, pero claro, y eso te va interessar, tu que va contra de la tele, pues sin la tele me hubiera muerto de hambre… A que ahora mismo ha cambiado tu idea de la television, ¿no?, bueno supongo…”
Si, claro…
Mas tarde pensé que ahora se podia arreglar-lo con la Red.
Lo que tampoco se puede contestar.
——————–
Para eso a lo menos sirve la prensa diaria : a encender el fuego…